Sin luz
Hoy no hay luz en casa, ni tampoco en el interior de esta jaula a la que llamo pulmones. Me escriben solo el día de mi cumpleaños, solo porque una notificación azul les recuerda que todavía existo... Nunca tuve un amigx de infancia, ni tampoco confidentes para entrelazar nuestros dedos en el fuego... Y así termina un lunes 30 de abril, con un amarillo opaco, con los suspiros amargos, como una lámpara descompuesta en un cuarto manchado de sombra.